15% OFF con transferencia

Cómo curar tu mate

El curado es el primer ritual. Es el momento en que tu mate deja de ser un objeto y se convierte en compañero. Hacerlo bien marca la diferencia para siempre.


Mate de calabaza

  1. Llenalo con yerba húmeda hasta el tope y dejalo reposar 24 horas.
  2. Pasado ese tiempo, retirá la yerba con cuidado usando la cuchara — sin forzar ni raspar.
  3. Repetí el proceso dos o tres veces hasta que la pared interior tome un color oscuro y uniforme.
  4. Dejalo secar boca abajo sobre una superficie limpia antes de usarlo por primera vez.

No uses agua hirviendo durante el curado — puede agrietar la calabaza. El agua caliente, no hervida, es suficiente.


Mate de madera 

  1. Frotá el interior con aceite comestible (girasol o oliva) o manteca usando un pincel o los dedos, cubriendo bien toda la superficie.
  2. Dejalo reposar boca abajo sobre un papel durante 24 horas para que la madera absorba el aceite.
  3. Llenalo con yerba húmeda y dejalo otras 24 horas.
  4. Retirá la yerba, enjuagá con agua tibia y dejalo secar al aire.

 

La madera vive y respira. Un buen curado la protege, la sella y potencia su aroma natural con cada uso.